sábado, 25 de diciembre de 2010

#40

En mitad de una callejuela vacía, ella bailaba con la sombra que dibujaba la vela cansada de aquel farolillo triste. A lo mejor por eso bailaba triste, como si por mucho que se acercase nadie ella fuese a estar siempre en otro lugar, alejada de todo aquello. Como si la música que inundaba su silencio nunca fuese a escucharla nadie más. Sin saber bailar, la agarré de la muñeca con un giro y la enganché a mi cuerpo. Y escuché aquél tango olvidado que alguna vez había intuido entre mis propios silbidos cuando me creía a solas.

Sobre los baldosines mojados arremetimos con pasos de baile que salieron de la nada, seguros de no estar allí. Solos, bailamos durante horas, días. Meses. Años enteros. Bailamos como locos sabiendo que aquella música no sonaría nunca más para nadie, que cada nota perdida no se escribiría jamás en ninguna partitura.

Bailamos, hasta que la vela murió de vieja y la música se deshizo literalmente en el aire, y perdí su tacto en la oscuridad. Y nunca llegué a saber si aquella noche gané algo, o perdí lo poco que me quedaba.

7 papeles encontrados:

Anairo Draculesti dijo...

Precioso, simplemente. La sensación de pérdida y la nostalgia que recrea el relato es fantástica. Nada más difícil de olvidar que el baile de los almas perdidas en las notas.

Besos de neón, y gracias por pasarte siempre por mi blog ;)

Ojosnegros dijo...

Yo creo que ganaste mucho, un recuerdo magnífico y una experiencia inolvidable y sensual.
Preciosa y romántica entrada.
Besos.

Coral. dijo...

Perfecto.
Este es uno de esos textos que sientes la necesidad de reeler una y otra vez porque cada vez se saca algo nuevo y bonito.
Un abrazo

Rebeca Serrada Pariente dijo...

Ganaste lo que ganas cada día, un recuerdo.
Ganaste algo que nunca nadie te podrá quitar, el recuerdo de la vela, la canción y los pasos de baile que seguro que podrás volver a utilizar al la luz de otra vela y sintiendo la humedad de otra calle.
Lo único que podrías haber perdido es un par de zapatos por pasar tanto tiempo bailando :)

Luardid dijo...

LLevo un tiempo leyéndote en la sombra y siempre me sorprendes. Hoy me atrevo a escribirte porque el baile es uno de mis vicios y el tango el que más me gusta. Escribes con una sensibilidad increible.

Su dijo...

pocas veces leo un texto sin saltarme frases y reducidamente lo leo y releo una y otra vez para creer que realmente las palabras que mi mente repite están escritas en esta dichosa ventana que conduce al maravilloso mundo de internet.
bueno, bonito y estratosférico.
y ganaste, bailaste un tango sin saber bailar, claro que ganaste :)

Desilusionista dijo...

Gracias a ti Anairo, que siempre andas por aquí.Y me alegro de que te haya gustado ;)

Ojosnegros, pues seguramente tengas razón. Pero como siempre voy perdiendo todo lo que tengo en los bolsillos,dudo :P

Coral, que me váis a hacer creérmelo!

Rebeca, me parece que ese día iba descalzo, así que lo mismo ni eso xD

Luardid, pues sal de las sombras! Que aquí hay poca luz de todos modos. Por cierto, yo quiero aprender a bailar tango...aunque me imagino que antes de eso los sapos criarán pelo y todo eso. Pero eh, dicen que la intención es lo que cuenta ;) Un placer tenerte por aquí.

Su,pues gracias por leerme entero (y confieso que yo tengo la misma tendencia que tú). Y sí, ahora que lo dices, bailé sin tener ni idea de cómo!

Gracias a todos por pasar por aquí!

Publicar un comentario